miércoles, 17 de octubre de 2012

TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD



TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD: UN PROBLEMA SOCIAL Y ECONÓMICO




(Fuente: INFOCOP ONLINE, 16-06-2006)

La Asociación Británica de Psicología (British Psychological Society) ha publicado recientemente un informe sobre los trastornos de personalidad, elaborado de la mano de reconocidos profesionales e investigadores en el área de estos trastornos.

El informe de 56 páginas, realiza una revisión detallada sobre distintos aspectos de los trastornos de personalidad, comenzando por ofrecer una conceptualización de los mismos, para pasar a analizar los posibles orígenes de estos trastornos y finalizar con su evaluación y abordaje.

Según indica este trabajo, los trastornos de personalidad pueden definirse como variaciones o exageraciones de atributos de personalidad en sí mismos normales. Continúa explicando que, con frecuencia, estos trastornos se han asociado con comportamientos antisociales, a pesar de que la mayoría de las personas con trastornos de esta índole no presentan conductas de este tipo. Afirma, así mismo, que son numerosas las personas con otros trastornos mentales que presentan simultáneamente problemas de personalidad y que esta comorbilidad puede reducir la efectividad de los tratamientos psicológicos que se ofertan a los pacientes.

El grupo de expertos señala, aludiendo a la investigación existente al respecto, que aproximadamente el 10% de la población general presenta problemas y síntomas que se corresponden con criterios diagnósticos para un trastorno de personalidad, así como que esas tasas aumentan significativamente cuando se habla de población psiquiátrica. Así, como indican estos expertos, aunque las cifras ofrecidas varían considerablemente entre estudios, algunos de éstos sugieren tasas de prevalencia en pacientes ambulatorios que sobrepasan el 80%.

Por el momento, indica el informe, se desconoce la existencia de una causa que por sí misma pueda explicar la aparición de un trastorno de personalidad, y apunta que en la génesis de este tipo de problemas se encuentra la combinación de factores biológicos, sociales y psicológicos. Continúa explicando, que se piensa que los sistemas de memoria relacionados con el self y los otros son centrales en los trastornos de personalidad y apunta que el desarrollo de estos sistemas depende de las experiencias de aprendizaje en las relaciones tempranas.

El primer paso para tratar un trastorno de personalidad, señala este grupo de expertos, es la evaluación de la personalidad, para lo que deben utilizarse instrumentos específicos y estructurados que cuenten con buenas propiedades psicométricas. Así mismo, recomiendan el uso de instrumentos de autoinforme y entrevistas semiestructuradas a la hora de establecer metas, mantener el foco en el proceso terapéutico, contribuir a la selección y sensibilidad de las estrategias de intervención y monitorizar el cambio.

Aunque existen pocos estudios controlados, la investigación sugiere, según esta revisión, que las terapias psicológicas permiten tratar con éxito estos trastornos. No se cuenta, sin embargo, con evidencia de la posible superioridad de algún tipo de abordaje frente a otro, ni de una posible mayor efectividad en la modalidad de tratamiento que se elija (ambulatoria, ingreso hospitalario...). En cualquier caso, lo que sí parece derivarse de este trabajo, es que los beneficios terapéuticos se hacen especialmente evidentes cuando el tratamiento es intensivo, a largo plazo, coherente a nivel teórico, está bien estructurado, se realiza integrado con otros servicios y se hace seguimiento.

Los esfuerzos para que el paciente se comprometa con la terapia desde el inicio y mantenga el "enganche" terapéutico durante la misma, así como la calidad de la alianza terapéutica conseguida se muestran como factores cruciales a la hora de determinar los resultados de la intervención.

Este trabajo de revisión presenta una serie de recomendaciones en relación al abordaje y las políticas sanitarias que deben tenerse en cuenta para el abordaje de estos trastornos. Entre las mismas resaltan la importancia de fomentar una política de gobierno que garantice el tratamiento de las personas con trastornos de personalidad en los servicios habituales de salud mental y forenses, así como la creación de equipos multidisciplinares especializados en estos trastornos a los que puedan tener acceso. Otra de las recomendaciones que plantea es la necesidad inminente de que estos servicios incorporen psicólogos clínicos y forenses, que tengan las competencias necesarias para la intervención con estos trastornos.

DEPRESIÓN, PRINCIPAL MOTIVO DE CONSULTA EN ATENCIÓN PRIMARIA



DEPRESIÓN, PRINCIPAL MOTIVO DE CONSULTA EN ATENCIÓN PRIMARIA




(Fuente: INFOCOP ONLINE, 23-07-2012)



La depresión ocupa el 14% de las consultas de Atención Primaria en todo el mundo, según datos recientes facilitados en el congreso de la Asociación Mundial de Psiquiatríacelebrado el pasado mes de junio en Granada, y que llevaba por lema: Depresión y otros trastornos mentales comunes en Atención Primaria.


Además, según el reciente estudio epidemiológico DeDo (Depresión y Dolor), realizado por el Hospital 12 de Octubre, el 80,4% de los pacientes que acude a las consultas de Atención Primaria refiriendo dolor inespecífico padece algún tipo de trastorno depresivo no diagnosticado. Estos datos también están apoyados por el estudio dirigido por J. Arbesu y divulgado hace unas semanas en Jano.es con una muestra de 1.317 pacientes de más de 80 centros de salud españoles. 

En este estudio, se concluye que los síntomas físicos dolorosos aparecen como motivo de consulta en el 78% de las personas que presentan ansiedad y depresión conjuntamente, siendo los más referenciados el dolor de espalda, de hombros y el dolor de cabeza.

Este panorama pone de manifiesto que la depresión se ha convertido en uno de los principales motivos de consulta en Atención Primaria, tanto si este trastorno del estado de ánimo constituye una demanda directa por parte del paciente como si aparece asociado a otros problemas físicos, como el dolor inespecífico. Así, el abordaje de los trastornos de ansiedad y depresión supone un gran reto para los sistemas de salud a nivel mundial. Además, este problema cobra especial relevancia si tenemos en cuenta que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión es la tercera causa de discapacidad en los países desarrollados y, por tanto, la enfermedad mental que más influye en la calidad de vida de las personas.

Precisamente una de las propuestas defendidas por los médicos de Atención Primaria en el Congreso de Granada, para hacer frente a esta urgente demanda, ha sido la incorporación de las terapias psicológicas para el tratamiento de estas dolencias, tal y como recogía Terra estos días en su página web. En la entrevista que realizaba a Francisco Torres, profesor titular de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de Granada, señalaba que "muchos de los antidepresivos que estamos dando se diferencian muy poco de lo que haría un placebo" y abogaba por la inclusión de tratamientos "con técnicas de terapia psicológicas, que hoy las hay suficientemente breves como para poder aplicarlas incluso en el marco de la Atención Primaria".

La consideración de las terapias psicológicas basadas en la evidencia, como medidas eficaces y eficientes para el tratamiento de problemas leves y moderados de ansiedad y depresión, evitaría la sobreprescripción de fármacos, una práctica frecuente en Atención Primaria, según ha señalado el colectivo de médicos de en ese mismo medio.

Diversas instituciones internacionales también han manifestado esta necesidad, así como las ventajas económicas y sociales que supondría la incorporación del tratamiento psicológico dentro de la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud. Según el informe del Grupo de Política de Salud Mental de la Escuela de Economía de Londres, publicado en el año 2006, (The Centre for Economic Performance’s Mental Health Policy Group, London School of Economics), la terapia psicológica debería ofertarse a todas las personas que presentan depresión y ansiedad, dado que, a largo plazo, muestra efectos más duraderos y es más eficaz que el tratamiento farmacológico.

Tania B. Huedo-Medina, miembro del equipo de investigación del estudio publicado en PLoS Medicine sobre la eficacia de los antidepresivos, en una entrevista concedida a esta publicación decía: "podría evitarse la sobreprescripción de antidepresivos si el acceso a las terapias psicológicas en la sanidad pública fuera más fácil y se llevaran a cabo campañas de información acerca de los trastornos del estado de ánimo, así como sobre la eficacia de la psicoterapia para tratarlos (...) el principal obstáculo es la ausencia de una política social eficiente que administre adecuadamente los recursos económicos necesarios para que se produzca este cambio. Todo el gasto originado por la sobreprescripción podría reorientarse hacia una mejor organización sanitaria que, a la larga, reduciría el gasto y beneficiaría mucho más a los pacientes. Ahora bien, es importante hacer oír esta demanda y promover las políticas que organismos como The National Institute of Clinical Excellence (NICE) ya han propuesto para hacer viable este reto de mejora".

El Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos (CGCOP) también defiende que se posibilite el acceso de los pacientes a una terapia psicológica y, por extensión, la inclusión de los profesionales de la Psicología en los servicios de Atención Primaria, ya que estos profesionales son los que están más capacitados por su formación para aplicar un abordaje de esta naturaleza. Así, el CGCOP apoya la necesidad de un cambio del modelo sanitario tradicional, basado en un modelo eminentemente biologicista y farmacológico, a otro más integrador que considere los aspectos psicológicos asociados a la enfermedad.

Lejos de ser una utopía, la inclusión de psicólogos en las consultas de Atención Primaria es una propuesta que se está haciendo realidad en otros países, como Reino Unido, donde a través del programa Improving Access To Psychological Therapies, apoyado y subvencionado por el gobierno, se ha decidido renovar el modelo tradicional de atención médica apoyando la incorporación de más de 5.000 psicólogos en los servicios de Atención Primaria y apostando, de esta manera, por un nuevo modelo sanitario pionero a nivel mundial.

TERAPIA COGNITIVO-CONDUCTUAL VS. FARMACOLOGÍA EN EL TRATAMIENTO DE LA ANSIEDAD Y DEPRESIÓN


LA TERAPIA COGNITIVO-CONDUCTUAL ES MÁS EFICAZ Y EFICIENTE QUE LOS FÁRMACOS PARA EL TRATAMIENTO DE LA ANSIEDAD Y DEPRESIÓN


(Fuente: INFOCOP ONLINE, 22-02-2012 )


Tal y como recogen diversos medios estos días, los problemas de ansiedad y depresión constituyen uno de los principales motivos de consulta en Atención Primaria. La situación actual de crisis económica ha agravado notablemente la prevalencia de estos trastornos, de tal manera que los expertos advierten que en el 2020 constituirán la primera causa de discapacidad en el mundo.

Recientemente, en el marco de un congreso nacional sobre ansiedad y trastornos comórbidos, profesionales de la medicina han reconocido que los tratamientos farmacológicos actuales resultan insatisfactorios en estos casos, ya que sólo son efectivos en la mitad de los pacientes y su administración no elimina cierta patología residual que se mantiene en el tiempo.

En contrapartida, y si tenemos en consideración la evidencia científica de los últimos años, la terapia psicológica y, específicamente, la terapia cognitivo-conductual, ha demostrado ser una alternativa más eficaz y económica que los fármacos para el tratamiento de la ansiedad y de la depresión y, a diferencia del tratamiento farmacológico, no supone ningún riesgo para la salud y no presenta ningún efecto secundario adverso.

Además de reducir los síntomas de ansiedad y depresión y mantener estos cambios terapéuticos a largo plazo, el tratamiento psicológico proporciona otros beneficios en comparación con el tratamiento farmacológico, tales como una mayor adherencia al tratamiento, una disminución significativa del riesgo de recaídas y una elevada tasa de recuperación (es decir, a diferencia de los fármacos, no deja ninguna "patología residual"),evitando la cronificación del trastorno y disminuyendo, consiguientemente, el número de visitas al médico y los días de hospitalización.
De hecho, las principales guías de práctica clínica basadas en la evidencia científica, tanto internacionales como nacionales (como la del National Institute for Health and Clinical Excellence –NICE-), recomiendan la terapia cognitivo-conductual como el tratamiento de primera elección para el trastorno depresivo leve y moderado, el trastorno de angustia, el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno de ansiedad generalizada y las fobias específicas.

Asimismo, el tratamiento psicológico es aconsejable por encima del farmacológico cuando el problema de salud mental que presenta el paciente está complicado por otras condiciones médicas, como abuso de alcohol o drogas, o problemas crónicos de salud física, así como en el caso de niños, adolescentes y mujeres embarazadas, debido al riesgo elevado para la salud que supone el consumo de psicofármacos en estos grupos de pacientes. Sólo en los casos severos se recomienda el uso de medicación, pero siempre en combinación con tratamiento cognitivo-conductual, e informando al paciente sobre los objetivos terapéuticos, la duración del tratamiento farmacológico, los posibles efectos secundarios y los riesgos que conlleva una interrupción brusca de la medicación.

Por todos estos motivos, numerosos organismos competentes en materia de salud -como la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica del Reino Unido (NICE) o la Federación Mundial de la Salud Mental (WFMH)- señalan las ventajas económicas y psicosociales de la implementación de terapias psicológicas en los servicios de Atención Primaria, así como la necesidad de los ciudadanos de recibir otro tipo de atención sanitaria menos medicalizada, más humanizada y, sobre todo, más ajustada a sus necesidades.

Como ejemplo práctico, esta estrategia ya se ha puesto en marcha con éxito en el Reino Unido, que ha incorporado a más de 5.000 psicólogos en los servicios de Atención Primaria para ofrecer tratamiento psicológico basado en la evidencia y cubrir la demanda asistencial que requieren los problemas de ansiedad y depresión. Los informes y estudios publicados muestran el éxito de esta estrategia de actuación frente al abordaje farmacológico tradicional, así como la gran satisfacción manifestada por parte de los usuarios de los servicios de salud de ese país.

Sin embargo, a pesar del respaldo científico que avala la terapia cognitivo-conductual, en nuestro país, el modelo asistencial que impera en salud mental, excesivamente medicalizado y biologicista, así como el escaso número de profesionales de psicología en el sistema sanitario, impiden el acceso al mejor tratamiento posible para las personas afectadas de estos problemas.

En el marco del congreso sobre ansiedad y trastornos comórbidos mencionado anteriormente, los profesionales de la medicina manifestaron su inclinación a tratar estos problemas con unos fármacos de reciente aparición (denominados "duales"), otros nuevos antidepresivos e, incluso, anticonvulsivos, dado que la terapia psicológica es un artículo de "lujo" y que no parece que nuestro modelo sanitario siga el camino de incorporar, como recomiendan los organismos internacionales, más psicólogos en el sistema sanitario.

Esta insistencia en anclarse en un modelo de intervención -el farmacológico- que ha demostrado no ser el mejor tratamiento disponible, cuestiona gravemente la calidad asistencial que se ofrece a los ciudadanos. Las decisiones clínicas deberían ir encaminadas, no necesariamente hacia la medicalización, sino hacia la respuesta terapéutica que, sobre la base de la evidencia empírica, haya demostrado una mayor eficacia y eficiencia.

La tendencia a recetar fármacos de manera abusiva (a pesar de sus efectos secundarios, de su dudosa eficacia para el tratamiento de algunas dolencias y del elevado coste económico que suponen), tiene serias repercusiones que transcienden al ámbito personal o social. A este respecto, Infocop ha publicado recientemente una serie de artículos, en los que diferentes investigadores reflexionan sobre la verdadera eficacia de los antidepresivos, los efectos nocivos de la administración de psicofármacos a la largo plazo, la dudosa validez de la teoría que reduce la explicación de los trastornos mentales a simples desequilibrios bioquímicos y sobre los intereses económicos de la industria farmacéutica en perpetuar estos modelos de actuación en salud mental.

miércoles, 19 de septiembre de 2012



 

CURSO:

TERAPIA ICÓNICA, Cuándo y Cómo aplicarla


Ponente:

Soledad Santiago López (Jefa de Servicio del Centro Asistencial San Juan de Dios y Profesora Asociada de la Facultad de Psicología de la Universidad de Málaga)




Fechas
16 y 17 de noviembre de 2012

 

Duración

10 horas
 

Lugar


Hotel Miguel Ángel de Madrid, C/ Miguel Ángel, 31

 

Destinatarios

Licenciados en psicología y medicina, y estudiantes de último curso de ambas carreras.


Inscripción

Activa Psicología y Formación.
 
Psicólogos/as colegiados/as en el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid y estudiantes: 170 €; otros: 210 €.

 

Existen solicitudes de becas para el curso.

Tf: 91 446 47 48

Email: activa@activapsicologia.com

Web: www.activapsicologia.com


Estimado/a compañero/a:

ACTIVA PSICOLOGÍA Y FORMACIÓN tiene el placer de anunciaros la organización del curso: "Terapia Icónica, cuándo y cómo aplicarla", los días 16 y 17 de noviembre, en el hotel Miguel Ángel (C/ Miguel Ángel, 31) de Madrid. Será impartido por Soledad Santiago López, psicóloga, jefa de servicio del Centro Asistencial San Juan de Dios y profesora asociada de la Facultad de Psicología de la Universidad de Málaga.

El curso está dirigido a profesionales de la psicología, medicina, y estudiantes de últimos cursos de ambas carreras, que deseen conocer el modelo teórico y la práctica de esta innovadora terapia psicológica, especialmente indicada para tratar la inestabilidad emocional y síntomas asociados presentes en diversas alteraciones psicológicas y síndromes clínicos (trastorno límite de la personalidad, trastornos de la conducta alimentaria, trastornos del control del impulso, etc.). Soledad Santiago, creadora de la Terapia Icónica y autora del libro "Tratando inestabilidad emocional: Terapia Icónica", lleva años aplicando esta intervención en el Centro Asistencial San Juan de Dios de Málaga con buenos resultados clínicos.

Para más información o para realizar la inscripción, puedes contactar con nosotros en el teléfono 91 446 47 48 o a través del correo electrónico.


Esperamos contar con tu presencia. Te rogamos, por favor, que difundas este anuncio entre aquellas personas que puedan estar interesadas.


martes, 27 de marzo de 2012

CINEFORUM

El viernes 13 de abril a las 18 horas, llevaremos a cabo la segunda sesión de Cineforum. Esta vez, comentaremos la película "Alguien voló sobre el nido del cuco"

Esperamos que sea de vuestro interés.

Para asistir es necesario enviar un correo a activa@activapsicologia.com